Soy médica.
Soy mamá.
Y también me perdí.
Pediatra y Gastropediatra formada en el Hospital Infantil de México. Autora, podcaster y mamá de dos. Pero la parte más importante de mi historia empieza cuando todo eso dejó de importar.
Dra. Elisa Gaona
Pediatra y gastroenteróloga pediatra
Te comparto mi historia
El día que supe todo sobre bebés — y no supe nada sobre el mío
Soy pediatra y gastropediatra.
He acompañado a muchas familias, he calmado bebés inconsolables y he sostenido a madres en momentos de duda.
Y aun así… cuando nació mi primer hijo, sentí que no sabía nada.
Mi mundo se transformó por completo.
La realidad que tenía tan estructurada, el orden, incluso mi identidad… se fragmentó.
Mis temores estaban a flor de piel.
Me sentía insegura, incapaz, justo en el momento en el que un ser humano pequeñito me necesitaba más que nunca.
Mi mente estaba en blanco.
Dudaba de todo.
Sobre todo, dudaba de mí.
¿Realmente estamos preparadas para ser mamás?
Cuando por fuera todo parece bien y por dentro estás cayendo a pedazos
Nadie lo notaba.
Mis colegas, amigos e incluso mi familia se sorprendían cuando compartía lo que estaba sintiendo.
Creían que estaba exagerando… o bromeando.
Y los entiendo.
Yo misma no comprendía qué estaba pasando conmigo.
¿Dónde había quedado la Elisa segura?
La que ayudaba a otras familias, la que tenía siempre la palabra correcta, la que parecía tener todo bajo control.
Esa “rockstar de la pediatría”…
era ahora un manojo de dudas e inseguridades.
Y nadie, excepto mi esposo, lo veía. Vulnerable pero no débil.
¿Y una vez que nace… qué se hace?
¿Y si no soy buena para esto de ser mamá?
Durante los primeros años de vida de mi hijo, hubo momentos en los que sentía que yo estaba de más.
Mi esposo hacía todo: lo cargaba, lo bañaba, lo consolaba…
— solo le faltaba lactarlo.
Yo me miraba al espejo y no me reconocía.
Me sentía una impostora.
Incluso en consulta.
Dejé de compartir en redes.
Porque pensaba:
¿cómo puedo acompañar a otras mamás si ni siquiera puedo conmigo?
Si alguna vez te has sentido así, quiero que sepas algo: no estás sola.
¿Por qué me siento sola después de tener a mi bebé?
Nadie te dice que tú también vas a necesitar que te cuiden...
Poco a poco, algo empezó a cambiar.
Gracias a la mirada amorosa y sin juicio de mi esposo, a la ternura transformadora de mi hijo, comencé a reconstruirme.
A recoger los pedacitos de mí… y armar una nueva versión, más cómoda con sus imperfecciones y las aristas del caos cotidiano.
Más honesta.
Más humana.
Más real.
Y justo cuando me sentía más yo, con mi chiquito de casi 3 años, me abrí nuevamente a la vida con el corazón desparramándose de amor y empatía por las mujeres valientes de este mundo.
Mujeres valientes somos todas, madres o no, que gestamos y cuidamos mientras nos gestamos y cuidamos a nosotras mismas.
Soltar a la mamá perfecta y abrazar a la mamá que ya eres
En ese proceso nacieron dos cosas:
Mi hijo…
y también mi libro Crianza sin Gurús.
Escribirlo fue un acto profundamente sanador.
Una forma de reconciliarme conmigo, con mi maternidad y con mis propias expectativas.
“Ahí entendí algo que hoy guía mi camino:
No necesitas ser perfecta para ser una buena mamá.
Necesitas sentirte acompañada.
Porque aunque cada maternidad es única,
escuchar a otra mujer atravesar algo similar… hace el camino más ligero.
Más humano.
Más posible.
Este espacio también es para ti
Hoy, todo lo que hago nace desde ese lugar:
No desde la perfección.
Sino desde la experiencia real, la empatía y el corazón.
Este espacio es para mamás que:
se sienten abrumadas
dudan de sí mismas
quieren hacerlo “bien”, pero no saben por dónde empezar
o simplemente necesitan sentirse acompañadas
Mi intención es que aquí encuentres tres cosas que transformaron mi maternidad:
Compañía — para que no te sientas sola
Consuelo — para los días difíciles
Conexión — contigo, con tu bebé y con tu proceso
Te comparto mi historia
El día que supe todo sobre bebés — y no supe nada sobre el mío
Soy pediatra y gastropediatra.
He acompañado a muchas familias, he calmado bebés inconsolables y he sostenido a madres en momentos de duda.
Y aun así… cuando nació mi primer hijo, sentí que no sabía nada.
Mi mundo se transformó por completo.
La realidad que tenía tan estructurada, el orden, incluso mi identidad… se fragmentó.
Mis temores estaban a flor de piel.
Me sentía insegura, incapaz, justo en el momento en el que un ser humano pequeñito me necesitaba más que nunca.
Mi mente estaba en blanco.
Dudaba de todo.
Sobre todo, dudaba de mí.
¿Realmente estamos preparadas para ser mamás?
Cuando por fuera todo parece bien y por dentro estás cayendo a pedazos
Nadie lo notaba.
Mis colegas, amigos e incluso mi familia se sorprendían cuando compartía lo que estaba sintiendo.
Creían que estaba exagerando… o bromeando.
Y los entiendo.
Yo misma no comprendía qué estaba pasando conmigo.
¿Dónde había quedado la Elisa segura?
La que ayudaba a otras familias, la que tenía siempre la palabra correcta, la que parecía tener todo bajo control.
Esa “rockstar de la pediatría”…
era ahora un manojo de dudas e inseguridades.
Y nadie, excepto mi esposo, lo veía. Vulnerable pero no débil.
¿Y una vez que nace… qué se hace?
¿Y si no soy buena para esto de ser mamá?
Durante los primeros años de vida de mi hijo, hubo momentos en los que sentía que yo estaba de más.
Mi esposo hacía todo: lo cargaba, lo bañaba, lo consolaba…
— solo le faltaba lactarlo.
Yo me miraba al espejo y no me reconocía.
Me sentía una impostora.
Incluso en consulta.
Dejé de compartir en redes.
Porque pensaba:
¿cómo puedo acompañar a otras mamás si ni siquiera puedo conmigo?
Si alguna vez te has sentido así, quiero que sepas algo: no estás sola.
¿Por qué me siento sola después de tener a mi bebé?
Nadie te dice que tú también vas a necesitar que te cuiden...
Poco a poco, algo empezó a cambiar.
Gracias a la mirada amorosa y sin juicio de mi esposo, a la ternura transformadora de mi hijo, comencé a reconstruirme.
A recoger los pedacitos de mí… y armar una nueva versión, más cómoda con sus imperfecciones y las aristas del caos cotidiano.
Más honesta.
Más humana.
Más real.
Y justo cuando me sentía más yo, con mi chiquito de casi 3 años, me abrí nuevamente a la vida con el corazón desparramándose de amor y empatía por las mujeres valientes de este mundo.
Mujeres valientes somos todas, madres o no, que gestamos y cuidamos mientras nos gestamos y cuidamos a nosotras mismas.
Soltar a la mamá perfecta y abrazar a la mamá que ya eres
En ese proceso nacieron dos cosas:
Mi hijo…
y también mi libro Crianza sin Gurús.
Escribirlo fue un acto profundamente sanador.
Una forma de reconciliarme conmigo, con mi maternidad y con mis propias expectativas.
“Ahí entendí algo que hoy guía mi camino:
No necesitas ser perfecta para ser una buena mamá.
Necesitas sentirte acompañada.
Porque aunque cada maternidad es única,
escuchar a otra mujer atravesar algo similar… hace el camino más ligero.
Más humano.
Más posible.
Este espacio también es para ti
Hoy, todo lo que hago nace desde ese lugar:
No desde la perfección.
Sino desde la experiencia real, la empatía y el corazón.
Este espacio es para mamás que:
se sienten abrumadas
dudan de sí mismas
quieren hacerlo “bien”, pero no saben por dónde empezar
o simplemente necesitan sentirse acompañadas
Mi intención es que aquí encuentres tres cosas que transformaron mi maternidad:
Compañía — para que no te sientas sola
Consuelo — para los días difíciles
Conexión — contigo, con tu bebé y con tu proceso
Y quiero que sepas esto:
No tienes que tener todo resuelto.
No tienes que hacerlo perfecto.
Y definitivamente, no tienes que hacerlo sola.
Mi trayectoria
La formación que sostiene la calidez.
Médica especialista
Me formé como médico en la Universidad Panamericana en la Ciudad de México, y me especialicé como Pediatra y Gastropediatra en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”. Recibí el Premio Wyeth a la mejor tesis en pediatría (2009) y llevo más de 15 años acompañando familias en consulta privada.
Pionera en BLW BLISS en México
Fui una de las primeras voces médicas en difundir el método BLW/BLISS en México, cuando aún era desconocido para la mayoría de los pediatras. Hoy formo parte del profesorado del Diplomado de Consejería en Lactancia Materna de ACCLAM.
Escritora
Soy autora de Crianza sin Gurús (Editorial Pax, 2022), un libro que escribí para invitar a las familias a tomar decisiones informadas desde la calma — sin recetas universales, sin dogmas, reconectando con su propio criterio.
Creadora de contenido
Llevo más de 10 años traduciendo la medicina compleja al lenguaje de todos los días. Soy co-creadora del podcast Crianza sin Gurús (2021) junto a Erika de Urquijo, fui conductora del programa de radio Conexión Salud y he participado en medios de TV, radio y plataformas digitales en México.
Formación integral
Mi práctica va más allá de la medicina convencional. Cursé el Diplomado de Prácticas Contemplativas para la Etapa Terminal de la Vida con la Universidad Naropa (Colorado) y actualmente me estoy formando en Shonishin — neuroestimulación pediátrica sin agujas
Mamá de dos
Conocí a mi esposo en el Camino de Santiago de Compostela, y somos los felices y a veces, agotados padres de 2 hijos (2019 y 2022). Mi experiencia personal como madre — con todas mis dudas, mis miedos y mi proceso de reconstruirme — está llena de alegría y lo volvería a hacer. Te acompaño desde un lugar real y en continuo aprendizaje.
Te comparto mi experiencia en la voz de quienes me conocen:
Ya tienes más de lo que crees. Solo necesitas información - clara - para confiar en ti.
Únete gratis a mi lista de WhatsApp y recibe tips de pediatría y información médica honesta directo en tu teléfono.